Hernia discal
Una hernia discal describe un cambio en uno de los discos de la columna. Puede aparecer en pruebas de imagen sin causar molestias, mientras que síntomas similares también pueden tener otros orígenes. Por eso, la imagen y la experiencia de la persona deben interpretarse conjuntamente.
Síntomas o molestias habituales
- Dolor cervical, dorsal o lumbar, según la zona afectada.
- Dolor que puede extenderse hacia un brazo o una pierna.
- Hormigueo, entumecimiento o cambios de sensibilidad.
- Limitación de movimiento o sensación de menor fuerza.
Cuándo conviene valorarlo
La debilidad intensa o progresiva, la pérdida de sensibilidad en la zona genital, los cambios recientes en el control de vejiga o intestino y la dificultad creciente para caminar requieren atención médica urgente. También debe valorarse un dolor intenso tras un traumatismo o acompañado de fiebre.
Cómo puede ayudarte la fisioterapia avanzada
Cuando no existen señales de alarma, la fisioterapia avanzada puede valorar movimiento, fuerza, sensibilidad y tolerancia a las cargas. El plan busca recuperar actividad de forma gradual y adaptada, sin atribuir todos los síntomas a una imagen ni prometer que el disco cambie estructuralmente.
Pide una valoración
Si tienes una hernia discal diagnosticada o síntomas compatibles, podemos valorar su repercusión funcional y orientarte sobre los siguientes pasos.