Osteopatía

La osteopatía es una medicina manual que se basa en la búsqueda de la raíz del problema del paciente. Una dolencia puede llevar años enmascarada por diversos síntomas. Desde la […]

Osteopatía


La osteopatía es una medicina manual que se basa en la búsqueda de la raíz del problema del paciente. Una dolencia puede llevar años enmascarada por diversos síntomas. Desde la medicina tradicional se tratan cada uno de los síntomas del paciente por separado, con lo que se tiende al fracaso, ya que los síntomas son simplemente señales del cuerpo de que algo no funciona. La osteopatía en cambio busca el origen común de todos los síntomas (raíz del problema) y solo a través de las manos trata la estructura originaria de la dolencia, ya sea una vértebra, un musculo, un nervio o un órgano y consigue muy buenos resultados en pocas sesiones incluso desde la primera sesión.

Las técnicas usadas en osteopatía son manipulaciones vertebrales (normalmente con chasquido articular), estiramientos musculares y neurales, manipulación de tejidos blandos (sin chasquidos) y técnicas craneales. En cualquier caso son técnicas indoloras y de gran efectividad teniendo únicamente como efectos secundarios algunas veces y en zonas concretas algo de dolor, que al paso de 2 o 3 días se equilibra desapareciendo.

En situación fisiológica o normal, un órgano sano es móvil, se desliza, se mueve, vive, vibra y palpita. Si éste deja de moverse por adherencias o fijaciones de otra estructura se inicia la lesión. Cuando se da la falta de movilidad o disfunción de un órgano, se produce lo que llamamos fijación visceral, la víscera deja de ser libre en la cavidad a la que pertenece y si el cuerpo no logra adaptarse a esta fijación  aparecerá un trastorno funcional que acabará en trastorno estructural dando posible dolor reflejo en otras estructuras cómo la espalda, el hombro, etc.

Con la osteopatía visceral intentamos detectar mediante pruebas y test que órgano es el causante del dolor y al identificarlo, devolverle la movilidad mediante estimulaciones y movilizaciones.

Lumbalgia: dolores como el lumbago pueden tener origen en alteraciones de riñón que afecta al psoas o por alteraciones del hígado que afecta al diafragma.

Cérvicobraquialgias, dolores de hombro y brazos: si la cúpula pleural está fijada puede dar este tipo de dolencias,  ya qué los ligamentos que conectan la parte alta de los pulmones con la parte baja de las cervicales quedan fijados, comprimiendo la zona por donde pasan importantes nervios y arterias que van hacia el brazo.

Mareos y cervicalgias: las tensiones en diafragma que puede provocar las disfunciones del estómago van a tirar de la cadena visceral anterior provocando bloqueos en las primeras cervicales que afectarán el riego sanguíneo y tensiones cérvico-craneales.

Dolores de cabeza, migrañas, lumbago, defensas bajas: puede darse por alteración del intestino.

Varices y otros problemas circulatorios de las piernas como pesadez, cansancio, retención de líquidos, etc.: si hay fijaciones a nivel pélvico o a nivel cardíaco afectados por la mecánica toracodiafrgmatica encargada de impulsar  la sangre se bloqueará el normal retorno circulatorio dando los problemas circulatórios.

Aplicaciones:

  • Hernia de hiato
  • Disminorreas
  • Amenorreas
  • Adherencias intestinales
  • Adherencias postquirúrgicas
  • Estreñimiento crónico
  • Digestiones difíciles
  • Hipertensión arterial
  • Ciáticas
  • Lumblagias, dorsalgia y cervicalgias
  • Hernias discales
  • Desequilibrios posturales
  • Esguinces de repetición
  • Patologías tendinosas.
  • Dolores de cabeza, migrañas, neuralgias y vértigos.
  • Acufenos
  • Síndromes postraumáticos
  • Alteraciones neurovegetativas
  • Bruxismo
  • Alteraciones de la ATM
  • Cólico del lactante
  • Sinusitis
  • Dolores de hombro