Esguince de rodilla
Un esguince de rodilla aparece cuando uno o varios ligamentos sufren una distensión o lesión. Su alcance puede variar, y tras un traumatismo es importante valorar estabilidad, inflamación, capacidad de apoyo y evolución.
Síntomas o molestias habituales
- Dolor después de un giro, golpe o movimiento forzado.
- Inflamación o sensación de tensión.
- Inseguridad al apoyar o cambiar de dirección.
- Limitación para doblar o estirar la rodilla.
Cuándo conviene valorarlo
Debe valorarse si hay inestabilidad, inflamación relevante, dificultad para apoyar o una evolución desfavorable. Una deformidad, un pie frío o adormecido, o dolor intenso tras el traumatismo requieren atención sanitaria urgente.
Cómo puede ayudarte la fisioterapia avanzada
La fisioterapia avanzada puede evaluar movilidad, fuerza, control y tolerancia a la carga una vez descartadas lesiones que precisen otro manejo. La progresión se adapta a la fase y a las demandas de cada persona, sin asumir el grado del esguince sin exploración.
Pide una valoración
Si tu rodilla sigue inflamada, insegura o limitada después de una lesión, pide una valoración para orientar los pasos adecuados.